domingo, 8 de marzo de 2020

SI POR LAS MUJERES SI POR LA VIDA





CONTEMPLACIÒN:
Amada Madre, como he luchado con satanás hoy me desgasto  no quería
Tu presencia en la Santa Misa y que se mostrará al país y el mundo, con el lema:
 Si a la Vida de la mujer; Si  a la Vida del niño”
El pueblo se movilizó en defensa de  las dos vidas la Madre y él bebe.
No me dejaron publicar mis imágenes de dos fotos que pude sacar  de la tele “Canal luján con poca imagen y sonido”,  tuve que repetir y cambiar las imágenes que prepare, buscar y buscar y no poderlo publicar, es cuando me convencí que el mal no triunfará por mucho tiempo,
Pero muchos se niegan a la prueba, no han comprendido, no saben discernir e interpretar a la naturaleza como se expresa ante el mal, hay una enfermedad “Pandemia grave” mata a los adultos y a los niños no.
Aunque para negar a Dios son capaces de matar niños: si no les tiembla el pulso y matan a los niños en el vientre materno, debemos prestar atención a la mentira la que pueden iniciar liberando una guerra y matar a los que hoy están protegidos de la muerte del coronavirus.
Ningún medio dio cobertura solo el canal luján con dificultades de transmisión pero se logró.
Pero a los apostadores de la muerte, para ellos si estarán todos los canales dándoles  cobertura porque  hay mucho dinero sucio para callar conciencias.
Madre, en Jesús Misericordioso ayúdanos.
Que así sea
Perla



FOTOS DE AYER EN LUJÁN

SANTA MISA

Fuerte mensaje de la Iglesia en contra del aborto: “Millones de argentinos tienen la profunda convicción de que hay vida desde la concepción”


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El obispo Oscar Ojea brindó el discurso principal de la misa (FOTOS Nicolás Stulberg y Lihueel Althabe)

En su homilía en Luján, monseñor Oscar Ojea dijo que apoyan “una educación sexual verdaderamente integral” en el marco de “la ley actual”. También expresó su respaldo a “todas las políticas sociales de atención a la mujer embarazada”, sobre todo “en situaciones de conflicto y de extrema vulnerabilidad”




Texto completo de la Homilía de Monseñor Oscar V. Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina

“En este tiempo de Cuaresma que nos llama a la conversión del corazón preparándonos para la Pascua, hemos sido convocados por nuestra Madre de Luján, Patrona del Pueblo Argentino.
Venimos desde diversos rincones de la Patria, para ponernos bajo su mirada con la confianza y la esperanza de los hijos.
Vivimos una situación extremadamente delicada.
Hoy nuestro país tiene altos niveles de pobreza e indigencia. Para dar solo un dato en Argentina hay por lo menos 4.400 villas o barrios precarios. En ellos casi la mitad de sus habitantes son niños, niñas y adolescentes que necesitan alimentarse y nutrirse bien. Muchos de esos lugares no tienen agua potable y sabemos que el agua es salud.
Vivimos un tiempo donde es necesario discernir prioridades y no elegir temas que enfrenten a los ciudadanos de a pie de modo tal que esto atente contra la fraternidad y contra la posibilidad de tener un horizonte común como pueblo.
Sin fraternidad no hay pueblo. Es bueno hacer memoria de aquella estrofa de nuestro poema nacional que se ha convertido en lema y en programa “los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera”.
Si no hay fraternidad siempre habrá buitres dispuestos a rapiñar nuestro país.
En esta Eucaristía venimos a celebrar y a agradecer, unidos al sentir de tantas personas en el mundo en este día internacional de la mujer, la vida de tantas mujeres. Madres, abuelas, hermanas, amigas, compañeras de trabajo, de estudio, vecinas. Valoramos su presencia insustituible en las familias y celebramos el lugar cada vez más amplio que tienen en nuestra sociedad.
Venimos a pedir por todas las mujeres, para que se respete su vida, su integridad y sus derechos, superando todo tipo de exclusión. Por eso hemos elegido como lema de este encuentro Eucarístico: Sí a las mujeres, sí a la vida.



Pero de un modo especial, queremos celebrar y agradecer, la cercanía y el compromiso de las mujeres con la vida. Esa vida amada entrañablemente por Dios cuyo amor se hace pleno y definitivo al tomar Él mismo nuestra propia carne en el seno de María para bendecirla y acompañarla en todo su camino.
Ella acepta la vida en su regazo, con una fe totalmente abandonada en Dios, con un enorme coraje y una lúcida inteligencia.
Nosotros hemos tenido la dicha de conocer mujeres parecidas a Ella. Mujeres inteligentes y valientes que se juegan la vida día a día, esa vida que se anunció alguna vez en un embarazo no planeado, que tal vez no llega en el mejor momento pero totalmente entregadas a acompañar ese nuevo ser que han recibido.
Millones de argentinos y argentinas, creyentes y no creyentes, tienen la profunda convicción de que hay vida desde la concepción y que una persona distinta de su madre va desarrollándose en su seno. Es injusto y doloroso llamarlos anti-derechos o hipócritas.
En realidad valoramos y defendemos los derechos de toda vida y de cada vida. De toda mujer y de cada niño o niña por nacer.
Hacemos nuestras las palabras del Papa Francisco en la carta a los jóvenes sobre la defensa de la dignidad de las mujeres: “Una Iglesia viva puede reaccionar prestando atención a las legítimas reivindicaciones de las mujeres que piden más justicia e igualdad. Puede recordar la historia y recorrer una larga trama de autoritarismos de parte de los varones, de sometimiento y de diversas formas de esclavitud, de abuso y de violencia machista” (CHV 42).
Deploramos con todas las fuerzas de nuestro corazón la crueldad de los femicidios y todo tipo de violencia y discriminación ejercida contra las mujeres. Condenamos el abuso en todas sus formas sexual, psicológico, y de poder, cualquiera sea el ámbito en el que se produzca, en la familia, en el trabajo, la escuela, en la calle y dolorosamente lo decimos también en la Iglesia. Renovamos en esta Eucaristía nuestro compromiso de desterrar de entre nosotros una cultura que pueda favorecer el encubrimiento y cualquier tipo de silencio cómplice ante este delito.
Pero con la misma pasión con la que afirmamos esto último, decimos también que no es lícito eliminar ninguna vida humana como afirma nuestra Constitución Nacional. La violencia y la muerte son exactamente lo contrario del proyecto de Jesús. La vida es el primer derecho y sin él no puede darse ninguno más. Lo reclamamos para todos en cualquier edad o situación en la que se encuentre esa vida y de un modo especial para quien se halla débil, desprotegido e indefenso.
El Santo Padre, en su encíclica Laudato Si´, nos invita a construir juntos una cultura del cuidado que se oponga al maltrato con el que esta cultura tecnocrática está castigando al planeta y a los pobres. Gracias a Dios, los jóvenes están creciendo en una sensibilidad nueva con respecto a la crisis socio ambiental a la que se encamina toda la humanidad.
Para lograr un sano equilibrio que sostenga nuestros ecosistemas no podemos descartar ninguna especie vegetal ni animal ya que todo está conectado y cada ser, por minúsculo que sea, contribuye a la armonía del todo. Si por respeto a la biodiversidad no podemos descartar la riqueza enorme de cada partícula de la naturaleza, cuanto más se aplica esto al respeto por la vida de cada ser humano por más pequeño que sea.
Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, nos dice el Papa emérito Benedicto (Caritas in Veritate 28), también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social.
Respecto de este tema y de todos los temas proponemos que el diálogo sea el camino de los debates sociales en nuestra Argentina, que se puedan analizar la complejidad de las situaciones desde el respeto, el discernimiento y la razón y no desde la dialéctica emocional de quien se impone y silencia al que piensa y siente distinto. La descalificación y la estigmatización no hacen más que profundizar las divisiones entre los argentinos.
Con este espíritu apoyamos la implementación de una educación sexual verdaderamente integral que fomente y capacite la decisión libre de concebir una vida humana respetando los idearios de las instituciones educativas como lo afirma la Ley actual.
Adherimos a una política que reconozca en la sociedad la igual dignidad de varones y mujeres profundizando en las causas de la violencia de género generando nuevas pautas de conducta y de respeto.
Acompañaremos todas las políticas sociales que favorezcan la atención a la mujer embarazada especialmente en situaciones de conflicto y de extrema vulnerabilidad.
Ya lo estamos haciendo en muchas de nuestras comunidades a través de los hogares del abrazo maternal y de otros espacios de atención a las mujeres.
El lema de este encuentro es Sí a las mujeres, Sí a la vida.
Ellas son las primeras maestras en el aprendizaje de una cultura del cuidado. Necesitamos que ellas nos enseñen a cuidar la vida, don de Dios con el cual tienen una cercanía privilegiada.
Le pedimos a nuestra Madre que nos enseñe una verdadera pedagogía del cuidado, que nos preserve de la conciencia aislada e individualista y del deterioro de nuestros vínculos y que nos guíe por el camino de la fraternidad que es el camino del evangelio.
Que Ella nos enseñe a cuidar la vida.
Amen.”



























“En esta Eucaristía venimos a celebrar y a agradecer -dijo-, la vida de tantas mujeres, “su presencia insustituible en las familias” y “el lugar cada vez más amplio que tienen en nuestra sociedad”. Y agregó: “Pero de un modo especial, queremos celebrar y agradecer, la cercanía y el compromiso de las mujeres con la vida”.

Haciendo una analogía con la Virgen María, se refirió a las mujeres que reciben “esa vida que se anunció alguna vez en un embarazo no planeado, que tal vez no llega en el mejor momento pero totalmente entregadas a acompañar ese nuevo ser”.
“Millones de argentinos y argentinas, creyentes y no creyentes, tienen la profunda convicción de que hay vida desde la concepción”, dijo, asumiendo que es una posición mayoritaria y no exclusivamente religiosa.

“Es injusto y doloroso llamarlos anti-derechos o hipócritas”, reprochó
Condenó “la crueldad de los femicidios y todo tipo de violencia y discriminación ejercida contra las mujeres”. “Pero -agregó- con la misma pasión con la que afirmamos esto último, decimos también que no es lícito eliminar ninguna vida humana como afirma nuestra Constitución Nacional”.
Hubo un mensaje para quienes se preocupan y comprometen con los temas ambientales: “Si por respeto a la biodiversidad no podemos descartar la riqueza enorme de cada partícula de la naturaleza, cuanto más se aplica esto al respeto por la vida de cada ser humano por más pequeño que sea”.
Apoyamos la implementación de una educación sexual verdaderamente integral que fomente y capacite la decisión libre de concebir una vida humana respetando los idearios de las instituciones educativas como lo afirma la Ley actual”, dijo, a modo de recordatorio de que ya existe una Ley de educación sexual que las escuelas católicas y de otras confesiones aplican, contrariamente a lo que pregonan quienes quieren en realidad reformarla para limitar el margen de libertad de las escuelas.
Además, pidió que “el diálogo sea el camino de los debates sociales en nuestra Argentina”, con “respeto” y “no desde la dialéctica emocional de quien se impone y silencia al que piensa y siente distinto”. “La descalificación y la estigmatización no hacen más que profundizar las divisiones entre los argentinos”, afirmó.
Finalmente, señaló que la Iglesia acompañará “todas las políticas sociales que favorezcan la atención a la mujer embarazada especialmente en situaciones de conflicto y de extrema vulnerabilidad”; lo que puede tomarse como una referencia a los proyectos con los que el gobierno busca compensar el impacto negativo de su intención de legalizar el aborto.

Enseguida agregó: “Ya lo estamos haciendo en muchas de nuestras comunidades”
.“El lema de este encuentro es Sí a las mujeres, Sí a la vida. Ellas son las primeras maestras en el aprendizaje de una cultura del cuidado. Necesitamos que ellas nos enseñen a cuidar la vida, don de Dios con el cual tienen una cercanía privilegiada”, concluyó.

 La bandera con la frase ya









viernes, 6 de marzo de 2020

TESTIMONIO Y ORACIÒN



Mensaje: María del Rosario de San Nicolás.


 9-8-1984
Defendeos de los ataques que os hace el maligno, debéis tener firmeza y confianza
en Cristo Jesús. Los hijos del Señor  protegidos están por El.
Bienaventurados seáis si queréis  llegar al Señor porque cambiará
vuestras vidas.
Os estoy entregando la salvación tomadla.
Gloria al Señor

Leed: Job C 33, V 2-3 / C 43, V 2,3,4
Ya ves que he abierto mi boca, mi lengua ha comenzado a hablar.
Mi corazón  desborda de palabras sabias, mis labios dirán la pura verdad.
¡Escuchen, sabios, mis palabras y ustedes, los expertos, presten atención
préstenme atención!
Porque el oído discierne las palabras  como el paladar gusta de los alimentos.
Decidamos entre nosotros lo que es recto, reconozcamos todos juntos lo que es bueno…
Palabra de Dios
* *  *
Testimonio y oraciòn:

Queridos hermanos/as hoy después de mis días enteros de oración,
Por mi país Argentina y el mundo, unida a las oraciones y llamados del Santo Padre Francisco
Quien nos llama a la oraciòn por este mundo que sufre,especialmente donde hay guerras y muerte de inocentes que escapan del horror.
La Naturaleza acaba de reaccionar por tanto mal que le infringimos, tenemos una enfermedad grave hay muertos e
Infectados este es el:
Coronavirus. No sabemos  cómo evolucionará:
si puede o no continuar expandiéndose con pocas chances de vida al que la contrae, según la edad y demás estados vulnerables de salud con padecimiento de enfermedades inmunológicas
Hace años que vienen  aplicándose leyes de muerte injusta,  poniendo en práctica lo que decimos
mala defensa de los derechos humanos porque los han hecho  selectivos a conveniencia de los hombres y dirigentes, mientras, hay hermanos que mueren por hambre, falta de agua potable viviendas higiénicas etc.
Especulan con leyes que en vez de sanarnos como humanidad y sociedad nos han enfermado con patologías psíquicas y espirituales;
 siguiendo una cultura e ideológica de desorden,  retrógradas, no es como se dice progresismo, porque retrocedimos
 ¿o No?  vemos   que estamos enfermos por una gran pandemia del mal, dejando de lado el orden  establecido por  la misma naturaleza.

No hay conciencia del mal : a la mentira la han transformado en verdad, y al mal en bien.
Hay muerte por violencia robos ancianos  jubilados que son a masacrados, torturados, familias destruidas grandes heridas sociales,  vemos hipocresía en rostros de hermanos/as que dañan a la mujer y hombre de bien
Vemos a los intelectuales dioses, que deciden por nuestras vidas, que resuelven quien  debe vivir sin respetar la ley natural que es derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.
Esto que estoy escribiendo desde el dos mil ocho que es cuando comence a ser instruida por la Madre Virgen Santìsima y dedicarme a la oración contemplativa, rezando por nuestras faltas y consecuencias acarreadas a nuestras  vidas por alejarnos de Dios.
Ahora me pregunto ¿podemos a conciencia continuar enfrentando a la naturaleza, gritando y pedir una ley para matar a inocentes, que no  pueden defenderse?
Si no sabemos qué puede pasar, porque el futuro inmediato  nos  muestra a una  naturaleza herida, que nos está alertando, está pidiendo reparación.
Pero aquí  en el congreso vemos  oídos sordos corazones vacíos de amor y espiritualidad. que insisten con el mal.
  Ignoran a Dios;  muchos continuamos ignorándolo; 
 sabemos que el mal está en muchos corazones  porque están abiertos al diablo porque repito: en el congreso se continúa debatiendo  leyes donde está el error y la muerte, por falta de luz en muchos intelectos y si continuamos así; no habrá luz, porque el mal solo trae mal y oscuridad.
Tenemos fe en  el pueblo sufriente que observa, porque ha madurado y con paz y serenidad reaccionara exigiendo, la verdad, orden, honor, ética y justicia (JUSTICIA) con mayúscula para lograr la paz.
Decimos “Patria muestra, te necesitamos libre y soberana, sin que se toque ni siquiera una coma de nuestra Constitución Nacional, necesitamos volver a la fuente con que nuestros Próceres inspirados por Dios, te idearon, fueron quienes lucharon entregándose al dolor, sacrificio, padeciendo hambre frío e injusticias, dieron sus vidas como verdaderos argentinos; no como hoy muchos tienen  cajas bancarias, aquí y en el extranjero llenas de dolores, ellos saben que esto está mal pero el egoísmo no les permite ver ,que nada se llevaran de este mundo y ni siquiera saben si la podrán disfrutar”.
Patria te amamos.
Que así sea
Perla

CUARESMA " MIÉRCOLES DE CENIZA"

Homilía del Papa Francisco en la Misa del Miércoles de Ceniza 2020Ç

El Papa Francisco en la Misa del Miércoles de Ceniza. Foto: Captura YouTube


El Papa Francisco presidió la Misa por el Miércoles de Ceniza en la Basílica de Santa Sabina de Roma este 26 de febrero en la que recordó la llamada a la reconciliación durante este tiempo de Cuaresma porque “es un tiempo de gracia, para acoger la mirada amorosa de Dios sobre nosotros y, sintiéndonos mirados así, cambiar de vida”.
“El abrazo del Padre en la confesión nos renueva por dentro, limpia nuestro corazón. Dejémonos reconciliar para vivir como hijos amados, como pecadores perdonados, como enfermos sanados, como caminantes acompañados. Dejémonos amar para amar. Dejémonos levantar para caminar hacia la meta, la Pascua”, invitó el Papa.
A continuación, la homilía pronunciada por el Papa Francisco:
Comenzamos la Cuaresma recibiendo las cenizas: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” (cf. Gn 3,19). El polvo en la cabeza nos devuelve a la tierra, nos recuerda que procedemos de la tierra y que volveremos a la tierra. Es decir, somos débiles, frágiles, mortales. Respecto al correr de los siglos y los milenios, estamos de paso; ante la inmensidad de las galaxias y del espacio, somos diminutos. Somos polvo en el universo. Pero somos el polvo amado por Dios. Al Señor le complació recoger nuestro polvo en sus manos e infundirle su aliento de vida (cf. Gn 2,7). Así que somos polvo precioso, destinado a vivir para siempre. Somos la tierra sobre la que Dios ha vertido su cielo, el polvo que contiene sus sueños. Somos la esperanza de Dios, su tesoro, su gloria.
La ceniza nos recuerda así el trayecto de nuestra existencia: del polvo a la vida. Somos polvo, tierra, arcilla, pero si nos dejamos moldear por las manos de Dios, nos convertimos en una maravilla. Y aún así, especialmente en las dificultades y la soledad, solamente vemos nuestro polvo. Pero el Señor nos anima: lo poco que somos tiene un valor infinito a sus ojos. Ánimo, nacimos para ser amados, nacimos para ser hijos de Dios.
Queridos hermanos y hermanas: Al comienzo de la Cuaresma, necesitamos caer en la cuenta de esto. Porque la Cuaresma no es el tiempo para cargar con moralismos innecesarios a las personas, sino para reconocer que nuestras pobres cenizas son amadas por Dios. Es un tiempo de gracia, para acoger la mirada amorosa de Dios sobre nosotros y, sintiéndonos mirados así, cambiar de vida. Estamos en el mundo para caminar de las cenizas a la vida. Entonces, no pulvericemos la esperanza, no incineremos el sueño que Dios tiene sobre nosotros. No caigamos en la resignación. Y te preguntas: “¿Cómo puedo confiar? El mundo va mal, el miedo se extiende, hay mucha crueldad y la sociedad se está descristianizando...”. Pero, ¿no crees que Dios puede transformar nuestro polvo en gloria?
La ceniza que nos imponen en nuestras cabezas sacude los pensamientos que tenemos en la mente. Nos recuerda que nosotros, hijos de Dios, no podemos vivir para ir tras el polvo que se desvanece. Una pregunta puede descender de nuestra cabeza al corazón: “Yo, ¿para qué vivo?”. Si vivo para las cosas del mundo que pasan, vuelvo al polvo, niego lo que Dios ha hecho en mí. Si vivo sólo para traer algo de dinero a casa y divertirme, para buscar algo de prestigio, para hacer un poco de carrera, vivo del polvo. Si juzgo mal la vida sólo porque no me toman suficientemente en consideración o no recibo de los demás lo que creo merecer, sigo mirando el polvo.
No estamos en el mundo para esto. Valemos mucho más, vivimos para mucho más: para realizar el sueño de Dios, para amar. La ceniza se posa sobre nuestras cabezas para que el fuego del amor se encienda en los corazones. Porque somos ciudadanos del cielo y el amor a Dios y al prójimo es el pasaporte al cielo, es nuestro pasaporte. Los bienes terrenos que poseemos no nos servirán, son polvo que se desvanece, pero el amor que damos —en la familia, en el trabajo, en la Iglesia, en el mundo— nos salvará, permanecerá para siempre.
La ceniza que recibimos nos recuerda un segundo camino, el opuesto, el que va de la vida al polvo. Miramos a nuestro alrededor y vemos polvo de muerte. Vidas reducidas a cenizas. Ruinas, destrucción, guerra. Vidas de niños inocentes no acogidos, vidas de pobres rechazados, vidas de ancianos descartados. Seguimos destruyéndonos, volviéndonos de nuevo al polvo. ¡Y cuánto polvo hay en nuestras relaciones! Miremos en nuestra casa, en nuestras familias: cuántos litigios, cuánta incapacidad para calmar los conflictos. ¡Qué difícil es disculparse, perdonar, comenzar de nuevo, mientras que reclamamos con tanta facilidad nuestros espacios y nuestros derechos! Hay tanto polvo que ensucia el amor y desfigura la vida. Incluso en la Iglesia, la casa de Dios, hemos dejado que se deposite tanto polvo, el polvo de la mundanidad.
Y mirémonos dentro, en el corazón: ¡cuántas veces sofocamos el fuego de Dios con las cenizas de la hipocresía! La hipocresía es la inmundicia que hoy en el Evangelio Jesús nos pide que eliminemos. De hecho, el Señor no dice sólo hacer obras de caridad, orar y ayunar, sino cumplir todo esto sin simulación, sin doblez, sin hipocresía (cf. Mt 6,2.5.16). Sin embargo, cuántas veces hacemos algo sólo para ser estimados, para aparentar, para alimentar nuestro ego. Cuántas veces nos decimos cristianos y en nuestro corazón cedemos sin problemas a las pasiones que nos esclavizan. Cuántas veces predicamos una cosa y hacemos otra. Cuántas veces aparentamos ser buenos por fuera y guardamos rencores por dentro. Cuánta doblez tenemos en nuestro corazón... Es polvo que ensucia, ceniza que sofoca el fuego del amor.
Necesitamos limpiar el polvo que se deposita en el corazón. ¿Cómo hacerlo? Nos ayuda la sincera llamada de san Pablo en la segunda lectura: “¡Dejaos reconciliar con Dios!”. Pablo no lo sugiere, lo pide: «En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20). Nosotros habríamos dicho: “¡Reconciliaos con Dios!”. Pero no, usa el pasivo: Dejaos reconciliar. Porque la santidad no es asunto nuestro, sino es gracia. Porque nosotros solos no somos capaces de eliminar el polvo que ensucia nuestros corazones. Porque sólo Jesús, que conoce y ama nuestro corazón, puede sanarlo. La Cuaresma es tiempo de curación.
Entonces, ¿qué debemos hacer? En el camino hacia la Pascua podemos dar dos pasos: el primero, del polvo a la vida, de nuestra frágil humanidad a la humanidad de Jesús, que nos sana. Podemos ponernos delante del Crucifijo, quedarnos allí, mirar y repetir: “Jesús, tú me amas, transfórmame... Jesús, tú me amas, transfórmame...”. Y después de haber acogido su amor, después de haber llorado ante este amor, se da el segundo paso, para no volver a caer de la vida al polvo. Se va a recibir el perdón de Dios, en la confesión, porque allí el fuego del amor de Dios consume las cenizas de nuestro pecado. El abrazo del Padre en la confesión nos renueva por dentro, limpia nuestro corazón. Dejémonos reconciliar para vivir como hijos amados, como pecadores perdonados, como enfermos sanados, como caminantes acompañados. Dejémonos amar para amar. Dejémonos levantar para caminar hacia la meta, la Pascua. Tendremos la alegría de descubrir que Dios nos resucita de nuestras cenizas.
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CONTEMPLACIÒN:

Señor ayudame a recordar en esta cuaresma que debo despojarme   de toda falta que me alejen de Dios el :
egoísmos soberbia; el pecado,
entender y aceptar con humildad que soy  hija de Dios, reconocer  el  gran amor   que recibimos del  Padre.
   Ayudame para que, este siempre presente en mi conciencia cristiana,  la respuesta  de fidelidad a ese amor.
No permitas,que sea indiferente a la gracia que recibimos de tus enseñanzas y en el bautismo,  ser sal y luz, ante el mundo.
Realizar actos que marquen el bien siempre y que  mis comportamientos  jamás dañen el amor recibido por gran misericordia de Dios Padre.
Quiero sanar mis heridas que por error o pecado me han dañado,
quiero vivir el gozo de estar en Tu presencia, tomar mi cruz y seguirte.
Que asì sea
Perla

martes, 3 de marzo de 2020

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA



Hoy celebramos el Primer Domingo de Cuaresma

Este 1 de marzo la Iglesia celebra el primer domingo de Cuaresma. El Evangelio del día corresponde a la lectura de Mateo 4: 1-11, pasaje que narra el momento en que Jesús es tentado en el desierto.
A continuación puede leer el Evangelio y la Homilía del Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile), Felipe Bacarreza Rodríguez:
Evangelio del día (Mateo 4:1-11)


1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto,
2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.
3 Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»
4 Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.»
5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra;
6 y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.
7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.»
8 Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.»
9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo;
10 porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden.
11 Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»
12 Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.»
13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Deja ir a mi hijo para que me dé culto (Mt 4,1-11)
Semana I del Tiempo de Cuaresma - 1 de marzo de 2020

Hace cuatro días celebró la Iglesia el miércoles de ceniza, con el cual dio comienzo al período litúrgico de la Cuaresma que se prolonga durante cuarenta días hasta el Domingo de Resurrección. Al realizar el gesto de imponer las cenizas sobre nuestra cabeza el celebrante nos decía una de estas dos frases significativas: "Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás", o "Conviértete y cree en el Evangelio". Ambas son expresivas del sentido de la Cuaresma, que es un tiempo que debe dedicarse a la oración, al ayuno y privación de los placeres de esta tierra para mantener el espíritu atento a la voluntad de Dios sobre nosotros, y a la práctica de la caridad con los más necesitados y los que sufren.
Este domingo celebramos el I Domingo de Cuaresma. Ya sabemos que en cada uno de los tres ciclos se lee el Evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto. Mientras el Evangelio de Marcos es muy escueto y sólo transmite la noticia de que Jesús fue impulsado por el Espíritu al desierto y allí permaneció cuarenta días siendo tentado por Satanás, Mateo y Lucas, con pequeñas variantes, nos informan sobre el contenido de esas tentaciones y del modo cómo Jesús las rechazó.
En una cosa son coincidentes estos tres Evangelios: las tentaciones transcurrieron en el desierto donde Jesús permaneció cuarenta días. El Evangelio de hoy comienza recordando esta circunstancia: "Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre". Nos podemos preguntar: ¿Por qué en el desierto? ¿No puede ser tentado una persona, tal vez más fuertemente, en lugar poblado? ¿Y por qué precisamente cuarenta días?
Para los destinatarios del Evangelio, que se supone conocedores de la historia del pueblo de Israel tal como es referida en la Escritura santa, es clara la alusión al período de los cuarenta años que Israel peregrinó en el desierto después de salir de Egipto, antes de entrar en la tierra prometida. Ese paso por el desierto había sido anunciado cuando Dios mandó a Moisés a decir al Faraón: "Israel es mi hijo primogénito. Deja ir a mi hijo para que me dé culto" (Ex 4,22-23). Cuando pensamos en esa travesía de Israel por el desierto, recordamos también la serie de infidelidades del pueblo y las murmuraciones contra Moisés: "¿Acaso no había sepulturas en Egipto, para que nos hayas traído a morir en el desierto?... ¡Ojalá hubiéramos muerto a manos de Yahveh en la tierra de Egipto cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta hartarnos! Vosotros (Moisés y Aarón) nos habéis traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea" (Ex 14,11; 16,3). Estos son algunos de los ejemplos de la serie de rebeliones del pueblo. Moisés les advertía: "Yahveh ha oído vuestras murmuraciones contra él; pues ¿qué somos nosotros? No van contra nosotros vuestras murmuraciones, sino contra Yahveh" (Ex 16,8).
Siglos más tarde, comentando esos hechos, el profeta Oseas transmitía esta queja de Dios: "Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí" (Oseas 11,1-2). Ese hijo, que Dios reconoce como "su hijo primogénito", fue infiel a su Dios, tal como lo recordaba el Salmo de invitación al culto: "Durante cuarenta años aquella generación me asqueó, y dije: Son un pueblo de corazón torcido" (Sal 95,10). Ahora, en cambio, respecto de Jesús, el Padre declara: "Este es mi Hijo amado, en quien ma complazco" (Mt 3,17). E inmediatamente después de estas palabras, sigue el viaje de Jesús al desierto y las tentaciones. Allí Jesús, igual que ese otro hijo que fue Israel, pasará un tiempo de prueba en el desierto; pero él se comportará como un Hijo fiel a su Padre, reparando así la infidelidad de su pueblo.
Jesús, por mantener su fidelidad a la misión encomendada por su Padre, soportará el hambre renunciando a los placeres de esta vida, rechazará la tentación de la fama y la notoriedad y despreciará "todos los reinos de este mundo y su gloria". En cada una de estas tres tentaciones, Jesús rechaza al demonio con una frase de la Escritura, tomada del libro del Deuteronomio, es decir, de los discursos de Moisés durante la permanencia de Israel en el desierto.
Vale la pena memorizar cada una de esas frases y esgrimirlas como un arma poderosa contra las tentaciones de nuestro tiempo: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Deut 8,3); "No tentarás al Señor tu Dios" (Deut 6,16); "Al Señor tu Dios adorarás y sólo a él darás culto" (Deut 4,10). Así Jesús nos enseña con su propio ejemplo que la Escritura, siendo palabra que sale de la boca de Dios, nos permite mantener la vida eterna que él nos comunica y que el demonio con sus tentaciones quiere arruinar. El tiempo de Cuaresma nos invita a reproducir en nosotros el espíritu filial de Jesús, de manera que Dios, complacido, pueda decir respecto de nosotros: "Este es mi hijo amado".
Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile)

CONTEMPLACIÒN:
Vemos que satanás ayer con Jesùs y también hoy continúa
con su soberbia tentandonos.
Mientras recordamos en esta cuaresma los padecimientos del Señor por toda la humanidad, entrega a  Calvario cruel y Muerte de Cruz:
Hoy en el Congreso de la Nación; las almas abortistas
Aplaudieron de pie al Presidente el anuncio diciendo enviaría un proyecto de ley
que autorizara el aborto en este País y que era su promesa.
Nuevamente Comienza el debate de que por ley se podrá asesinar
a bebes  inocente, adjudicando nuevamente el derecho
de  la mujer a decidir sobre su cuerpo.
Pregunto ¿ y a esa personita inocente, que es un argentino le negamos vivir?.
 Nuevamente le pasamos por encima a la Constitución Nacional que
da las garantías y derechos y proteger la vida desde  la concepción hasta la muerte natural.
En un canal de noticias había un panel analizando el discurso las dos mujeres que estaban
les había parecido en algunos puntos no claros del presidente, cuando toco el análisis de tema aborto allí la reacción fue de halagos un poco más le levantan un altar al presidente.
Mi conciencia e intelecto reaccionaron con un gesto de pena por ellas y muchas otras, me decía ¿porque negar la vida de un bebé?
que es ternura, amor inocencia, ellas serían capaces de sacar un cuchillo y desmembrar una vida? 
Porque los
instrumentos quirúrgicos que se usan con ayuda de la mano de un hombre/mujer es para realizar un  acto criminal.
Se pondero y se lo merece al General Belgrano ¿creen ustedes que él estaría de acuerdo con que mueran argentinos?
Si él,  con su entrega y valor nos dio una Bandera y Patria, es porque merecemos vivir libres de todo mal, y la muerte que yo sepa no es un  bien: es  un mal.
Nos ponemos en las manos de la Santísima Virgen, Ella ayudará, al pueblo argentino que vive con convicciones, derechos,  valores espirituales, y honor que hemos  recibido y debemos defender porque estamos obligados a cumplir con deberes y derechos que recibimos,y están escritos en nuestra Constituciòn Nacional.
 Seguramente volveremos a la lucha para que esta Nación continúe en la luz de sus cimientos espirituales y nobles, los que fueron  legados de nuestros próceres.
Mis oídos y los de muchos compatriotas quieren escuchar," no más pobres," " no más violencia"
 y un gran “SI A LA VIDA”
Que así sea
Perla
Contemplación y testimonio:2 de Marzo 2020
Hoy miraba el programa periodístico de la tarde.
Es donde está el equipo de excelentes periodista programa; y único canal televisivo  que defienden la vida, y postura clara en contra del aborto.
Invitaron a una abogada que la he visto y conozco por su temática y gesticulación por creerse siempre dueña de la verdad,la invitaron por otro tema, y se metió a hablar del aborto les robo el programa con el tema en defensa del aborto,ella se  diferencia de las otras abortistas, por no llevar pañuelo verde .
Deplorable irrespetuosa hizo comparaciones ofensivas burlándose con ademanes para quienes estamos a favor de la vida, como buena abogada y astuta enfrentó a los periodista y a un constitucionalista invitado  comparando: quién valía más el niño  gestado por una "violaciòn"  o el gestado y por decisión ser abortado, hizo  ùso de una nueva chicana y nuevo argumento para dar golpe bajo.
El nuevo código penal que presentará el gobierno anterior contempla que si la madre violada decidia abortar le era permitido por la justicia fallo de la corte.

Yo si entendi a esta abogada  salió a los medios eligiendo el programa más visto y  el que está a favor de la vida. mostrándose, en dar  batalla a la legalización del aborto
con nuevas argumentaciones.
Diciendo" cual era de mayor valor el niño gestado por violación o el abortado por gestación no deseado"
realmente expresión de maldad, pura maldad.
Dijo que la Iglesia no debía meterse en temas institucionales,esta señora es otra argentina que no quiere reconocer la Constituciòn Nacional;
que desde que fue creada y con las reformas de 1994 defiende la vida desde la concepciòn hasta la muerte natural, 
 Argentina reconoce desde el principio: ser un estado con espiritualidad y su religión Católica Apostólica Romana,"Primera parte; Articulo 2 C.N" " asì lo declara nuestra Constitución": aceptando otros cultos, sin hacer diferencias de raza o religión, por ser una Naciòn cosmopolita.
 Los argentinos que no sienten nuestra nacionalidad   lo demuestran; al no respetar las leyes escritas en ella, pareciera que nacieron en un suelo que no les pertenece,al no querer cumplir sus normas las que no se pueden ser modificadas sin reforma y la mayoría de los argentinos no permitiremos reformas porque  ella,  encierra valores nobles, soberanos y èticos  que son "Verdad y Justicia".
No les hablo con soberbia y aunque esto que digo crean que lo es  les digo "no" porque los verdaderos argentinos respetamos las normas constitucionales basados en la justicia, ètica, paz y libertad, reconociendo 
la gracia que  Dios nos regalara que es la Patria  sus riquezas,y a nuestra Patrona la  Virgen.
Y en estos tiempos al Santo Padre Francisco que piden que venga y lo traicionan;
ofenden su investidura pareciera no saber que él es Pastor de toda la humanidad puente de luz y de  Paz para cada pueblo que visita; amado y respetado por todo el mundo.
Lamentablemente aquí son algunos argentinos compatriotas, los que no reconocen su valor humano y personal son los que lo ofenden.
El Santo Padre y el Evangelio en tiempo de cuaresma nos piden misericordia y perdón ,es tan grande mi dolor desde el domingo que sentí la necesidad de expresar esta injusticia.
 En oración  por discernimiento y amor a Dios, necesito hablar con la Verdad, defendiendo las almas de los inocentes que mueren a causa del aborto, y los que morirán en esta Naciòn
Al Papa de todos, le pido disculpas diciéndole que somos muchos  los argentinos que rezamos por él, y que lo amamos. Como mujer de fe y esperanza Glorifico a la Santísima Trinidad que iluminara a mi Patria desde que nació con nuestros Próceres,porque ellos firmaron leyes justas y de amor.
En esta cuaresma oramos, mientras esperamos con fe la Venida de nuestro Señor Jesucristo.
Que asì sea
Perla