martes, 17 de octubre de 2017

                          Ignacio de Antioquía (Ἰγνάτιος Ἀντιοχείας) 

es uno de los padres de la Iglesia y, más concretamente, uno de los padres apostólicos por su cercanía cronológica con el tiempo de los apóstoles.3​ Es autor de siete cartas que redactó en el transcurso de unas pocas semanas, mientras era conducido desde Siria a Roma para ser ejecutado o, como él mismo escribió:
... para ser trigo de Dios, molido por los dientes de las fieras y convertido en pan puro de Cristo.
Ignacio de Antioquía, Ad Rom. 4, 1.
Su arresto y ejecución se produjeron a comienzos del siglo II. Aparte de eso, solo se sabe que fue obispo de la ciudad de Antioquía de Siria. El conocimiento sobre Ignacio se centra, por tanto, en el final de su vida, pero ello basta para hacer de él uno de los padres apostólicos mejor conocidos. Ignacio es un mártir del cristianismo y uno de los santos de la Iglesia católica y de la Iglesia ortodoxa, que celebran su festividad el 17 de octubre4​ y el 20 de diciembre,5​ respectivamente.
El descubrimiento y la identificación de las cartas de Ignacio se produjeron a lo largo de los siglos XVI y XVII, tras un arduo y polémico proceso. La temática «procatólica» de las cartas soliviantó los ánimos de teólogos protestantes como Juan Calvino, que las impugnaron enérgicamente. La polémica entre católicos y protestantes continuó hasta el siglo XIX, en que se alcanzó un consenso sobre cuántas cartas, cuáles y en qué medida fueron escritas realmente por Ignacio. Desde entonces, la opinión mayoritaria, pero no indiscutida, es que Ignacio escribió cartas a las comunidades cristianas de Éfeso, Magnesia del Meandro, Trales, Roma, Filadelfia y Esmirna, además de una carta personal al obispo Policarpo de Esmirna, otro «padre de la Iglesia» y también «padre apostólico». Los escritos de Ignacio están próximos en el tiempo a la redacción de los evangelios y una parte de la investigación ignaciana está centrada en esclarecer su relación con ellos. Las cartas ofrecen, además, valiosos indicios sobre la situación de las comunidades cristianas a finales del siglo I y comienzos del siglo II.
La FUENTE
LA información sobre la vida de Ignacio proviene principalmente de sus cartas. A través de ellas se conocen algunos datos fundamentales de su persona, como que era obispo de Antioquía o que fue condenado a morir en Roma. También se deduce de su lectura la dramática y difícil circunstancia en la que fueron redactadas.
Pues cuando oísteis que venía encadenado desde Siria en el nombre de Aquel que es nuestra esperanza, y que esperaba por vuestras oraciones llegar a Roma y triunfar sobre las fieras, y con ello hacerme discípulo, vinisteis a verme con premura...
Ad Eph. 2, 26​
Ignacio no pretendía informar en sus escritos sobre una situación que sus interlocutores ya conocían de primera mano, sino ofrecer consejo y reflexión. Pero las informaciones fragmentarias que sobre sí mismo fue dejando en sus cartas se han convertido, con el paso de los siglos y la ausencia de otras fuentes, en apuntes de inapreciable valor. Sus escritos no tienen, por tanto, un carácter biográfico, sino circunstancial, y hablan del encuentro de un obispo cristiano condenado a muerte y una comunidad de cristianos que, atraída por su fama, salió a su paso a recibirle y hacer más llevadero su camino.
... incluso las iglesias que no estaban en el camino me escoltaban de pueblo en pueblo...
Ad Rom. 9, 36​
Las cartas de Ignacio fueron el fruto de esos encuentros y testimonian sus preocupaciones y su gratitud. Si en un primer momento Ignacio fue recordado por su persona y por su historia, hoy se le recuerda principalmente por sus cartas. Sin ellas, apenas quedaría de él más que una leyenda.
Una segunda fuente de información proviene de reseñas consignadas en las obras de diversos autores eclesiásticos, en su mayor parte padres de la Iglesia. Estos Padres, que conocían las cartas de Ignacio, transcribieron en sus propias obras fragmentos de ellas, añadiendo en ocasiones noticias independientes, recibidas seguramente a través de alguna tradición. Se debe a Eusebio de Cesarea (principios del siglo IV)7​ el resumen más completo y verosímil de ellas. Antes de Eusebio, se conservan los testimonios, más bien casuales, de Policarpo de Esmirna, Ireneo de Lyon y Orígenes. Después de él, hay que mencionar la obra de dos antioquenos, paisanos de Ignacio: Juan Crisóstomo (finales del siglo IV) y Teodoreto de Ciro (siglo V). Estos dos últimos autores, aunque tardíos, se beneficiaron todavía de la tradición local de la ciudad. Más allá del siglo V y lejos de Antioquía ya no se han encontrado noticias fiables. El testimonio de Eusebio de Cesarea suele prevalecer en la opinión de los eruditos y esto ha sido así en líneas generales desde que comenzaran en el siglo XVI las disputas entre católicos y protestantes.
Existe un tercer grupo de documentos que acompañan la cuestión ignaciana a modo de apéndices. Carecen en general de fiabilidad histórica pero no de interés. Existe un relato tardío de su martirio, conocido como el Martirio colbertino,8​ que reconstruye con ciertas dosis de imaginación el viaje de Siria a Roma y donde se señala el 20 de diciembre como la fecha del martirio.9​ Más importante es que, dentro de ese relato, se encontró en el año 1646 la versión griega de una de las cartas de Ignacio. Además del Martirio colbertino, se conservan también cartas apócrifas de propósito diverso que simulan haber sido escritas o recibidas por Ignacio durante su viaje a Roma y que la crítica considera espurias de forma unánime.
De todas estas fuentes, se desprende una exigua «Vida de Ignacio» que tiene su parte especulativa pero que es todo cuanto hay. Tan importante como eso es, sin embargo, que dicha vida está inmersa en un contexto histórico que la sostiene y da profundidad. Junto a Ignacio, hay lugares, sucesos y gentes que estaban presentes en la mente de aquellos que vivieron esos momentos y que proyectan la vida de Ignacio en el complejo horizonte del cristianismo primitivo. Ese horizonte es hoy del máximo interés ya que los escritos de los padres apostólicos son el primer lugar donde se puede escudriñar la influencia y el grado de formación de los evangelios.
Contemplación y testimonio:
Eran tiempos difíciles,una noche salí de una Misa carismática,en Mar del Plata casi a media noche fui con una chica, eran mis tiempos de gran misión; donde el Señor o la Virgen me enviaban allí estaba; iba no importaba la distancia o  la hora no tenía miedo en la ruta solitaria eran tardes horas de la noche, algunas veces venia conmigo alguien y si no tenia  quien me acompañara iba  sola;
Una noche cuando iba a cruzar una avenida apareció un auto rojo a toda velocidad llevaba en mi mano una bolsita con cirios bendecidos fue tan rápido que quede descolocada,
la bolsa fue a parar al medio de la avenida desparramandose la velas.
mire el auto tenía hundido el costado fueron los cirios que me protegieron a mi no me paso nada el auto desapareció a toda velocidad.
Fue en ese tiempo que al despertar el ángel me dijo tienes tres protectores, San Ignacio de Antioquia, San Ignacio de Loyola y Maximiliano Kolbe.
A San Ignacio de Loyola lo conocía por los ejercicios espirituales, pero no a los otros dos Santos, lei sobre sus vidas.
Sentí que tenía que presentarlos con mi testimonio,y rezar con ellos, en ese tiempo casi no sabía computación   pero a esta imagen que hice y.muestro la hice  con humilde entrega y agradecimiento .
Hoy  al conocer un poco más de técnica:  como dice mi maestra pones mucho empeño
esto era lo que quería expresar,simbólicamente ; hacer que la oración tome vida unirla a la belleza de la Creación.
También si el Espíritu Santo me ilumina, lograrlo con la alabanza.
 En este día rezo y pido proteccion a San Ignacio de Antioquia acompañando  con la imagen de portada.sus palabras de profundo amor y entrega:
"Para ser trigo de Dios molido por los dientes de las fieras y convertirme,
en pan puro de Cristo."
Cuánto necesitamos de grandes amores hacia el Señor; como San Ignacio y aquellos cristianos mártires de hoy.
Gracias Señor por el amor que diste, y das a cada uno de tus hijos.
San Ignacio Padre de la Iglesia gracias por enseñarnos tu amor incondicional a Cristo  ora con y por nosotros, enséñanos a responder al Reino  con la misma fidelidad que tu,
Amén 
Perla

lunes, 16 de octubre de 2017

SOLEMNIDAD DE SANTA MARGARITA ALACOQUE



«Santa Margarita María de Alacoque, hija elegida por el Divino Jesús… Ayúdanos a no ser indiferentes, irreverentes, sacrílegos o fríos a tanto ejemplo de entrega y cariño, de este Dios hecho hombre…Que amenos más a Jesús…»
16 de octubre de 2016.-(P. Carlos García Malo / Camino Católico) “Cuando uno ama, todo habla de amor, hasta nuestros trabajos que requieren nuestra total atención pueden ser un testimonio de nuestro amor”, decía Santa Margarita María de Alacoque, a quien se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús y que hoy celebramos.
Santa Margarita María nació en Francia en 1647. A los cuatro años consagró a Dios su pureza e hizo voto de perpetua castidad. Cuando tenía ocho años murió su padre, ingresó en la escuela de las Clarisas pobres, donde se sintió atraída por la vida de las religiosas, y recibió la comunión a los nueve años, algo poco común para la época.
Dos años después contrajo una dolorosa enfermedad reumática que la obligó a guardar cama hasta los 15 años y por ello tuvo que regresar a su casa. Buscó alivio en la Virgen María, a quien le prometió que si le devolvía la salud, se haría una de sus hijas y de esta manera recobró la salud.
La joven, en cambio, se dejó llevar por la vanidad y las diversiones, pero la Virgen se le apareció en diversos momentos para reprenderla y animarla en su camino de santidad.
En casa, Margarita y su madre eran agresivamente controladas por unos familiares que se habían apoderado de sus bienes. Además, la mamá tenía una herida dolorosa en el rostro que la joven curaba todos los días. Ante todo esto, ella siempre buscó consuelo en el Señor.
Poco a poco fue tentada a casarse y Margarita empezó a arreglarse, considerando que lo de su voto tal vez podía obtener dispensa porque lo hizo siendo niña. Es así que en una ocasión Jesús le dijo que Él la había motivado a hacer el voto de castidad y que después la había puesto al cuidado de su Santísima Madre.
Pero Margarita recién comprendería que estaba perdiendo un tiempo precioso, del cual se le pediría una cuenta rigurosa a la hora de la muerte, cuando el Señor se le apareció desfigurado, flagelado, y le dijo:“¿Y bien querrás gozar de este placer? - Yo no gocé jamás de ninguno, y me entregué a todo género de amarguras por tu amor y por ganar tu corazón- ¿Querrás ahora disputármelo?”
Más adelante, después de convencer a sus parientes, ingresó al Convento de la Visitación. Margarita allí se desenvolvió de manera humilde, obediente y sincera ante los sacrificios de la vida en comunidad y profesó el 6 de noviembre de 1672.
Hoy por intercesión de Santa Margarita María pedimos de la gracia de amar más a Jesús con esta oración:
Santa Margarita María de Alacoque,
hija elegida por el Divino Jesús
para dar a conocer al mundo el amor de su sagrado Corazón
por todos los hombres y mujeres de todos los tiempos.
Ayúdanos a no ser indiferentes, irreverentes, sacrílegos o fríos
a tanto ejemplo de entrega y cariño, de este Dios hecho hombre,
que se dejó traspasar el costado por la lanza de Longinos
donde iban todos nuestros desprecios y pecados;
y danos el coraje y valentía de proclamar a todo el mundo,
como lo hiciste tú,
la devoción al Sagrado corazón de Jesús
y todas las bendiciones salvíficas que ésta conlleva.
Que amemos más a Jesús,
que le recibamos debidamente y en gracia en la Eucaristía
y que lo entronicemos, de nuevo, en todos los hogares
a fin de que pueda ser honrado
y sea Él y sólo Él quien reine en cada corazón y en cada casa.
Amén.
Santa Margarita María de Alacoque. Ruega por nosotros.
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
  P. Carlos García Malo

domingo, 15 de octubre de 2017

ORACIÓN CONTINUA

                                  15 al 16


                               
                                       Salmo C,43 ,V 4
Y llegaré al altar de Dios,
el Dios que es la alegría de mi vida;
y te daré gracias con la cítara
Señor Dios mío...
Palabra de Dios 

Contemplación: 
Señor mi alma tiene sed de Ti,
en mi corazón no hay alegría
 si me faltas.
Espero  con ansiedad; llames a la puerta
y me digas cenaremos juntos.
Porque tu eres mi salvador y te amo.
Eres mi roca y mi fortaleza, sin Ti no puedo vivir.
Amado Señor si perdonas mis pecados y quedó limpia 
seré digna de Ti.
No te angusties alma mía, no te inquietes,
nuestro Salvador,vendrá y alejara para siempre
a los enemigos que nos dañan
Que así sea
Perla
Libro de la Sabiduría C 7 V 15-16
Que Dios me conceda hablar con inteligencia,
y que mis pensamientos sean dignos de los dones recibidos,
Porque él mismo es el guía de la Sabiduría
y el que dirige a los sabios.
En sus manos estamos nosotros y nuestras palabras
y también todo el saber y la destreza para obrar.
Palabra de Dios...

Contemplación.
Amado Señor, abre en mi intelecto la capacidad,
para orar; protégeme de mis adversarios, que día y noche me persiguen
Buscando mi destrucción.
Pon en mis labios las palabras justas que viene de tu Sabiduría.
Acompaña a mi alma y corazón con tú  Verdad que es la luz verdadera comienzo y fin de todas las cosas.
 Plasma en todo mí ser el conocimiento exacto, para poder comprender
el porqué del mal; poniendo amor, fuerza y entrega en la oración, y así poder reparan en ínfimo tanto daño provocados a tu Sabiduría.
Sólo quiero postrarme y pedir perdón.

Que así sea
Perla

COMENCÉ A EDITAR EN ESPACIO: JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

Orando con Jesucristo





Direccion de : orando con Jesucristo Rey del universo

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FELIZ DÍA DE LA MADRE


                                          FELIZ DÍA  DE LA MADRE



                             Este icono fue pintado por Carlos, en su tiempo de conversión, es mi presente, hecho con Amor;
Para la Madre del Señor y de toda la humanidad.
Para mi mami Juana y todas las madres que están en el cielo con el Señor.
Para las madres que estamos  presentes en la tierra: les deseo que disfruten, el amor de sus hijos, que todas demos gracias a nuestro Creador, por permitirnos ser madres.
Madres que ansiamos vivir en orden y en paz
Que así sea
Perla

sábado, 14 de octubre de 2017

SOLEMNIDAD A:SANTA TERESA DE JESÚS DE ÁVILA



                                           

Novena a Santa teresa de Jesús de Ávila

6 al 14 de octubre
ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh! dulcísimo, amantísimo y reverendísimo Jesucristo, padre de todas las misericordias: aquí me tenéis rendido a vuestros pies para manifestaros que os amo sobre todas las cosas y con el pesar de haberos ofendido, y os suplico de todo corazón me perdonéis mis culpas y pecados; os suplico también pidáis a vuestra queridísima Madre, María Santísima, me conceda la gracia para asistir a esta Novena en honra de vuestra seráfica y predilecta hija Santa Teresa.
Rezar a continuación la oración del día que corresponda:

DÍA PRIMERO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
¡Oh! Amada en Jesucristo y de su querida Madre. ¡Gloriosísima Santa Teresa de Jesús!, inspirada por Dios para reformar la Sagrada orden del Carmen, fuisteis espejo de castidad y pureza abrasada en el amor de Dios, ¿por qué no me habéis de conseguir la gracia de imitaros hasta la muerte?
Aquí me tenéis postrado a vuestras divinas plantas deseando obréis en mí esa celestial sabiduría que os hizo predilecta para Jesucristo y su divina Madre, María Santísima. Yo os dedico esta novena para honra y gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
__________
DÍA SEGUNDO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración
Aquí me tenéis ¡oh Dios mío! a mí, vil gusanillo de la tierra, ciego por el camino de la perdición, que no teniendo en cuenta lo que padecisteis por toda las criaturas, sufriendo vuestra sacratísima pasión y muerte por todos los pecadores, dadme, Señor, esa luz divina que me inspire en vuestra bondad y misericordia infinita, para que sea digno de alcanzar la bienaventuranza, como la alcanzó la seráfica y gloriosa virgen Santa Teresa de Jesús. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA TERCERO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
¡Oh! mi buen Jesús, Dios y Señor de todo lo criado; yo os adoro y os amo de todo corazón con arrepentimiento sincero de todas mis culpas y pecados. ¿Por qué mi Dios y Señor, no habéis de abrasar mi corazón como a vuestra amada esposa Santa Teresa de Jesús? Comunicadme, Señor, esa llama celestial que limpie mi alma de toda culpa, para que sea digno de alcanzar la gloria que tanto deseo. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA CUARTO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
Te saludo resplandeciente lirio de la hermosura y sosegada primavera, Virgen Sagrada, divina esposa de Jesucristo que merecisteis los dones celestiales y la predilección de María Santísima dando al mundo ejemplos de virtud y de ternura, por lo que merecisteis ser colmada de los dones celestiales.
Te suplico ¡oh Santa Teresa de Jesús! me comuniquéis la gracia del Eterno que vos merecisteis para ser admitida en el seno de los cielos, para tener la dicha de acompañaros en la mansión de los justos. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA QUINTO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
¡Oh! mi amada Santa Teresa de Jesús; yo os escojo como ayuda piadosa, Madre de mi flaqueza, de mis atenciones y necesidades; yo me entrego en vuestros brazos, lleno de arrepentimiento de todos mis pecados, para que me cubráis con vuestro hábito seráfico como a hijo vuestro, para que me consoléis con vuestra gracia pidiendo a vuestro Esposo, Jesucristo, y a su purísima Madre por este mortal que desea de todo corazón participar de la gloria reservada a las almas justas. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA SEXTO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
Divina Santa Teresa de Jesús; aquí me tenéis sumisa y arrepentida de todos mis pecados, pidiéndoos la protección de Jesús y de su divina Madre, María Santísima, para que por su intercesión me concedáis tres cosas: la primera, que tengáis misericordia de mí por mis muchos pecados cometidos; segunda, gracia para serviros cumpliendo los Mandamientos de Dios y no caer en pecado mortal, y la tercera, que me socorráis en el trance crítico de la muerte para morir en vuestra santa gracia, que rogaréis por mí os pido a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santísima Virgen María. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA SÉPTIMO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Ooración:
¡Oh Dios misericordioso y clemente! cuyo espíritu de bondad manifestáis a los mortales cuanto más pecadores se os manifiestan. Sois, pues, pastor de las ovejas descarriadas que con vuestra infinita bondad y misericordia las dirigís al redil de la bienaventuranza.
Os pido, mi buen Jesús, infiltréis en mi ese espíritu divino para que yo me arrepienta de todos los pecados cometidos durante mi vida; sea yo tan feliz mereciendo la gracia que prodigasteis a Santa Teresa de Jesús, haciéndola esposa vuestra y que merezca los dones que recibió de vuestra querida Madre para alabaros, bendeciros y gozaros en la gloria por siempre jamás. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA OCTAVO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
Señor mío Jesucristo: yo os adoro y os amo de todo corazón y quisiera participar de los dolores de vuestra Pasión y muerte que sufristeis por nosotros los pecadores: pase por mí también el amargo cáliz de tantos padecimientos, ya que marchasteis al sacrificio de vuestra pasión y muerte, lleve yo esa cruz al calvario de mis culpas como os dignasteis favorecer a Santa Teresa de Jesús, para que mi alma quede purificada y pueda alcanzar la gloria que tenéis reservada a los que os sirven. Amen.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.
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DÍA NOVENO [Ir al principio de esta página]
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Oración:
Dios y Señor de todo lo criado: ¡cuán grata es a vuestra divinísima misericordia la muerte de los que abandonan en gracia esta miserable vida y van a ser partícipes de la eterna bienaventuranza! concededme, Señor, a mí esa virtud con que favorecisteis a Santa Teresa de Jesús por sus muchas virtudes dándola una muerte feliz, cuya alma voló al cielo en forma de blanca paloma donde la esperaban gozosos para celebrar su triunfo millares de coros de vírgenes, ángeles, arcángeles y serafines.
Te suplico, oh Santa Teresa de Jesús, que pidáis por mi a vuestro esposo, Nuestro Señor Jesucristo y a su bendita Madre, María Santísima, me conceda una buena muerte y que vaya después a gozar la eterna gloria. Amén.
Terminar con tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias a la Santísima Trinidad y hacer la petición que se desea obtener por medio de esta novena.

viernes, 13 de octubre de 2017

FESTIVIDAD A 100 AÑOS DE APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

                             
                             NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA
                                
                    FESTIVIDAD  A 100 AÑOS DE SU APARICIÓN EN FÁTIMA
                                     A:
                        TRES PASTORCITOS, HOY:
                SANTOS: JACINTA; FRANCISCO, Y  LUCÍA
               PIDIENDONOS, COMO SIEMPRE: ORACIÓN, CONVERSIÓN
                        Y
                    VOLVER A DIOS
               HOY NOS CONSAGRAMOS A SU INMACULADO CORAZÓN
               JUNTO A:   EWTN CANAL CATÓLICO
                        Y EL MUNDO,
                        CON, EL
                 CAPELLÁN, FRAILE PADRE : JOSÉ MARÍA

al no contar con el texto leído en la santa misa

de hoy

público este

Consagración a la Santísima Virgen
Hecha por el Papa Juan Pablo II y
los Obispos del Mundo
25 de marzo de 1984
1. "Recurrimos a tu protección, Oh! Santa Madre de Dios."
Al repetir las palabras de esta antífona, con la cual la Iglesia de Cristo ha orado por siglos, nos vemos hoy ante ti, Madre, en el año Jubilar de la Redención.

Nos encontramos unidos a todos los Pastores de la Iglesia de una manera particular ya que constituimos un solo cuerpo y un solo colegio junto a Pedro.

En el vínculo de esta unión, pronunciamos las palabras de la presente consagración, en las que deseamos incluir, una vez más, las esperanzas y ansiedades del mundo moderno.

Hace cuarenta años y de nuevo, diez años después, su servidor el Papa Pío XII, teniendo ante sus ojos las experiencias dolorosas de la familia humana, consagró y confió al mundo entero a tu Inmaculado Corazón, especialmente a aquellas personas, por las que tienes un amor y preocupación particular, dadas sus circunstancias.

Nosotros también tenemos hoy, a este mundo de individuos y naciones ante nuestros ojos; el mundo del segundo milenio que se acerca ya a su fin, el mundo moderno, nuestro mundo!

La Iglesia, teniendo en cuenta las palabras del Señor: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes ....Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo." (Mt 28:19-20), ha dado, en el Concilio Vaticano II, vida fresca al conocimiento de su misión en este mundo.

Por lo tanto, Oh Madre de los individuos y de los pueblos, tu que conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, tu que tienes el conocimiento materno de todas las batallas entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad, que afligen al mundo moderno, acepta nuestra súplica que dirigimos a tu Corazón movidos por el Espíritu Santo.
Abraza, con el amor de Madre y de Sierva del Señor, este nuestro mundo, que confiamos y consagramos a ti, ya que estamos llenos de preocupación por el destino terrenal y eterno de los individuos y de los pueblos.

De un modo especial te confiamos y consagramos a ti a aquellos individuos y naciones que particularmente necesitan ser confiados y consagrados.

"Recurrimos a tu protección, santa Madre de Dios ": no desprecies nuestras peticiones en momentos de necesidad.
2. Contémplanos, mientras nos encontrarnos frente a ti, Madre de Cristo, ante tu Inmaculado Corazón. Deseamos, junto a toda la Iglesia, unirnos a la consagración, que por amor a nosotros, tu Hijo hizo al Padre: " Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad ". (Jn 17 : 19). Deseamos unirnos a nuestro Redentor, en esta Su consagración para el mundo y para la raza humana, la cual, en su Corazón divino, tiene el poder para obtener el perdón y asegurar la reparación.
El poder de esta consagración, dura por toda la eternidad y abarca a todos los individuos, personas y naciones. Esta supera toda maldad que el espíritu de maldad pueda provocar, y que de hecho ha provocado en nuestro tiempo, en el corazón del hombre y de su historia.
¡Cuan profundamente sentimos la necesidad de consagrar la humanidad y al mundo - nuestro mundo moderno- en unión con el mismo Cristo! Ya que la obra redentora de Cristo, debe ser compartida en el mundo por medio de la Iglesia.
El presente año de la Redención nos muestra esto: el Jubileo especial de toda la Iglesia.
¡Seas tu bendita, sobre todas las criaturas, tu la Sierva del Señor, quien obedeciste, en su totalidad, el llamado divino!
¡Gracias a ti, estamos totalmente unidos a la consagración redentora de tu Hijo!
¡Madre de la Iglesia! ¡Ilumina al Pueblo de Dios en el camino de la fe, esperanza y amor! Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana el mundo moderno.
3. Al encomendarte a ti, o Madre, al mundo, a todos los individuos y personas, también te encomendamos esta consagración del mundo, colocándola en tu Corazón maternal.
¡Corazón Inmaculado! Ayúdanos a vencer las amenazas del maligno, que tan fácilmente se siembran en los corazones de la gente de hoy, y cuyos efectos inconmensurables ya hacen peso sobre nuestro mundo moderno y parecen bloquear nuestros caminos hacia el futuro!
De la escasez y de la guerra, libéranos.
De la guerra nuclear, de la incalculable auto destrucción, de todo tipo de guerra, libéranos.
De los pecados en contra de la vida del hombre desde su inicio, libéranos.
Del odio y de la reducción de la dignidad de los hijos de Dios, libéranos.
De toda clase de injusticia, en la vida de la sociedad, nacional e internacional, libéranos.
De la disposición a incumplir los mandamientos de Dios, libéranos.
De los intentos de sofocar en los corazones humanos, la verdad de Dios, libéranos.
De la perdida del sentido del bien y el mal, libéranos.
De los pecados contra el Espíritu Santo, libéranos, libéranos.
Acepta o Madre de Cristo, este grito cargado con los sufrimientos de todos los seres humanos, cargado con los sufrimientos de la sociedad.
Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo, a vencer todo pecado: el pecado individual y el " pecado del mundo ", todas las manifestaciones del pecado.
Permite que sea revelado, una vez más en la historia del mundo, el infinito poder salvador de la Redención: ¡El poder del Amor misericordioso! ¡Que ponga un alto a la maldad! ¡Que transforme las conciencias! ¡Que tu Inmaculado Corazón revele para todos la luz de la Esperanza!
Juan Pablo II
contemplación:

Amada Madre, como prometí a mis hermanos que trabajaría con algunos nuevos 

conocimientos hoy lo hago con humildad de Corazón.

Pero gozosa de llevar al mundo, mensajes recibidos de tu Inmaculado Corazón

que ama a sus hijos heredados al pie de la Santa Cruz, por pedido del Señor, 

Cristo Jesús.

Rezamos, para que seamos muchos los que respondemos a tu llamado,eres la 

Señora vestida de Sol; la que nos prepara, la que nos presentara a su Hijo por 

segunda vez;

 en su 

gloriosa "Venida"  Venida que el ángel nos prometiera en la Ascensión del Señor.

Es la Primavera que esperamos con corazón palpitante; en oración con la

 lámpara de aceite encendida y perfumes de rosas celestiales; atentos para ver en el alborear la Verdad y Justicia.


Amén

Perla