viernes, 6 de marzo de 2020

TESTIMONIO Y ORACIÒN



Mensaje: María del Rosario de San Nicolás.


 9-8-1984
Defendeos de los ataques que os hace el maligno, debéis tener firmeza y confianza
en Cristo Jesús. Los hijos del Señor  protegidos están por El.
Bienaventurados seáis si queréis  llegar al Señor porque cambiará
vuestras vidas.
Os estoy entregando la salvación tomadla.
Gloria al Señor

Leed: Job C 33, V 2-3 / C 43, V 2,3,4
Ya ves que he abierto mi boca, mi lengua ha comenzado a hablar.
Mi corazón  desborda de palabras sabias, mis labios dirán la pura verdad.
¡Escuchen, sabios, mis palabras y ustedes, los expertos, presten atención
préstenme atención!
Porque el oído discierne las palabras  como el paladar gusta de los alimentos.
Decidamos entre nosotros lo que es recto, reconozcamos todos juntos lo que es bueno…
Palabra de Dios
* *  *
Testimonio y oraciòn:

Queridos hermanos/as hoy después de mis días enteros de oración,
Por mi país Argentina y el mundo, unida a las oraciones y llamados del Santo Padre Francisco
Quien nos llama a la oraciòn por este mundo que sufre,especialmente donde hay guerras y muerte de inocentes que escapan del horror.
La Naturaleza acaba de reaccionar por tanto mal que le infringimos, tenemos una enfermedad grave hay muertos e
Infectados este es el:
Coronavirus. No sabemos  cómo evolucionará:
si puede o no continuar expandiéndose con pocas chances de vida al que la contrae, según la edad y demás estados vulnerables de salud con padecimiento de enfermedades inmunológicas
Hace años que vienen  aplicándose leyes de muerte injusta,  poniendo en práctica lo que decimos
mala defensa de los derechos humanos porque los han hecho  selectivos a conveniencia de los hombres y dirigentes, mientras, hay hermanos que mueren por hambre, falta de agua potable viviendas higiénicas etc.
Especulan con leyes que en vez de sanarnos como humanidad y sociedad nos han enfermado con patologías psíquicas y espirituales;
 siguiendo una cultura e ideológica de desorden,  retrógradas, no es como se dice progresismo, porque retrocedimos
 ¿o No?  vemos   que estamos enfermos por una gran pandemia del mal, dejando de lado el orden  establecido por  la misma naturaleza.

No hay conciencia del mal : a la mentira la han transformado en verdad, y al mal en bien.
Hay muerte por violencia robos ancianos  jubilados que son a masacrados, torturados, familias destruidas grandes heridas sociales,  vemos hipocresía en rostros de hermanos/as que dañan a la mujer y hombre de bien
Vemos a los intelectuales dioses, que deciden por nuestras vidas, que resuelven quien  debe vivir sin respetar la ley natural que es derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.
Esto que estoy escribiendo desde el dos mil ocho que es cuando comence a ser instruida por la Madre Virgen Santìsima y dedicarme a la oración contemplativa, rezando por nuestras faltas y consecuencias acarreadas a nuestras  vidas por alejarnos de Dios.
Ahora me pregunto ¿podemos a conciencia continuar enfrentando a la naturaleza, gritando y pedir una ley para matar a inocentes, que no  pueden defenderse?
Si no sabemos qué puede pasar, porque el futuro inmediato  nos  muestra a una  naturaleza herida, que nos está alertando, está pidiendo reparación.
Pero aquí  en el congreso vemos  oídos sordos corazones vacíos de amor y espiritualidad. que insisten con el mal.
  Ignoran a Dios;  muchos continuamos ignorándolo; 
 sabemos que el mal está en muchos corazones  porque están abiertos al diablo porque repito: en el congreso se continúa debatiendo  leyes donde está el error y la muerte, por falta de luz en muchos intelectos y si continuamos así; no habrá luz, porque el mal solo trae mal y oscuridad.
Tenemos fe en  el pueblo sufriente que observa, porque ha madurado y con paz y serenidad reaccionara exigiendo, la verdad, orden, honor, ética y justicia (JUSTICIA) con mayúscula para lograr la paz.
Decimos “Patria muestra, te necesitamos libre y soberana, sin que se toque ni siquiera una coma de nuestra Constitución Nacional, necesitamos volver a la fuente con que nuestros Próceres inspirados por Dios, te idearon, fueron quienes lucharon entregándose al dolor, sacrificio, padeciendo hambre frío e injusticias, dieron sus vidas como verdaderos argentinos; no como hoy muchos tienen  cajas bancarias, aquí y en el extranjero llenas de dolores, ellos saben que esto está mal pero el egoísmo no les permite ver ,que nada se llevaran de este mundo y ni siquiera saben si la podrán disfrutar”.
Patria te amamos.
Que así sea
Perla

CUARESMA " MIÉRCOLES DE CENIZA"

Homilía del Papa Francisco en la Misa del Miércoles de Ceniza 2020Ç

El Papa Francisco en la Misa del Miércoles de Ceniza. Foto: Captura YouTube


El Papa Francisco presidió la Misa por el Miércoles de Ceniza en la Basílica de Santa Sabina de Roma este 26 de febrero en la que recordó la llamada a la reconciliación durante este tiempo de Cuaresma porque “es un tiempo de gracia, para acoger la mirada amorosa de Dios sobre nosotros y, sintiéndonos mirados así, cambiar de vida”.
“El abrazo del Padre en la confesión nos renueva por dentro, limpia nuestro corazón. Dejémonos reconciliar para vivir como hijos amados, como pecadores perdonados, como enfermos sanados, como caminantes acompañados. Dejémonos amar para amar. Dejémonos levantar para caminar hacia la meta, la Pascua”, invitó el Papa.
A continuación, la homilía pronunciada por el Papa Francisco:
Comenzamos la Cuaresma recibiendo las cenizas: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” (cf. Gn 3,19). El polvo en la cabeza nos devuelve a la tierra, nos recuerda que procedemos de la tierra y que volveremos a la tierra. Es decir, somos débiles, frágiles, mortales. Respecto al correr de los siglos y los milenios, estamos de paso; ante la inmensidad de las galaxias y del espacio, somos diminutos. Somos polvo en el universo. Pero somos el polvo amado por Dios. Al Señor le complació recoger nuestro polvo en sus manos e infundirle su aliento de vida (cf. Gn 2,7). Así que somos polvo precioso, destinado a vivir para siempre. Somos la tierra sobre la que Dios ha vertido su cielo, el polvo que contiene sus sueños. Somos la esperanza de Dios, su tesoro, su gloria.
La ceniza nos recuerda así el trayecto de nuestra existencia: del polvo a la vida. Somos polvo, tierra, arcilla, pero si nos dejamos moldear por las manos de Dios, nos convertimos en una maravilla. Y aún así, especialmente en las dificultades y la soledad, solamente vemos nuestro polvo. Pero el Señor nos anima: lo poco que somos tiene un valor infinito a sus ojos. Ánimo, nacimos para ser amados, nacimos para ser hijos de Dios.
Queridos hermanos y hermanas: Al comienzo de la Cuaresma, necesitamos caer en la cuenta de esto. Porque la Cuaresma no es el tiempo para cargar con moralismos innecesarios a las personas, sino para reconocer que nuestras pobres cenizas son amadas por Dios. Es un tiempo de gracia, para acoger la mirada amorosa de Dios sobre nosotros y, sintiéndonos mirados así, cambiar de vida. Estamos en el mundo para caminar de las cenizas a la vida. Entonces, no pulvericemos la esperanza, no incineremos el sueño que Dios tiene sobre nosotros. No caigamos en la resignación. Y te preguntas: “¿Cómo puedo confiar? El mundo va mal, el miedo se extiende, hay mucha crueldad y la sociedad se está descristianizando...”. Pero, ¿no crees que Dios puede transformar nuestro polvo en gloria?
La ceniza que nos imponen en nuestras cabezas sacude los pensamientos que tenemos en la mente. Nos recuerda que nosotros, hijos de Dios, no podemos vivir para ir tras el polvo que se desvanece. Una pregunta puede descender de nuestra cabeza al corazón: “Yo, ¿para qué vivo?”. Si vivo para las cosas del mundo que pasan, vuelvo al polvo, niego lo que Dios ha hecho en mí. Si vivo sólo para traer algo de dinero a casa y divertirme, para buscar algo de prestigio, para hacer un poco de carrera, vivo del polvo. Si juzgo mal la vida sólo porque no me toman suficientemente en consideración o no recibo de los demás lo que creo merecer, sigo mirando el polvo.
No estamos en el mundo para esto. Valemos mucho más, vivimos para mucho más: para realizar el sueño de Dios, para amar. La ceniza se posa sobre nuestras cabezas para que el fuego del amor se encienda en los corazones. Porque somos ciudadanos del cielo y el amor a Dios y al prójimo es el pasaporte al cielo, es nuestro pasaporte. Los bienes terrenos que poseemos no nos servirán, son polvo que se desvanece, pero el amor que damos —en la familia, en el trabajo, en la Iglesia, en el mundo— nos salvará, permanecerá para siempre.
La ceniza que recibimos nos recuerda un segundo camino, el opuesto, el que va de la vida al polvo. Miramos a nuestro alrededor y vemos polvo de muerte. Vidas reducidas a cenizas. Ruinas, destrucción, guerra. Vidas de niños inocentes no acogidos, vidas de pobres rechazados, vidas de ancianos descartados. Seguimos destruyéndonos, volviéndonos de nuevo al polvo. ¡Y cuánto polvo hay en nuestras relaciones! Miremos en nuestra casa, en nuestras familias: cuántos litigios, cuánta incapacidad para calmar los conflictos. ¡Qué difícil es disculparse, perdonar, comenzar de nuevo, mientras que reclamamos con tanta facilidad nuestros espacios y nuestros derechos! Hay tanto polvo que ensucia el amor y desfigura la vida. Incluso en la Iglesia, la casa de Dios, hemos dejado que se deposite tanto polvo, el polvo de la mundanidad.
Y mirémonos dentro, en el corazón: ¡cuántas veces sofocamos el fuego de Dios con las cenizas de la hipocresía! La hipocresía es la inmundicia que hoy en el Evangelio Jesús nos pide que eliminemos. De hecho, el Señor no dice sólo hacer obras de caridad, orar y ayunar, sino cumplir todo esto sin simulación, sin doblez, sin hipocresía (cf. Mt 6,2.5.16). Sin embargo, cuántas veces hacemos algo sólo para ser estimados, para aparentar, para alimentar nuestro ego. Cuántas veces nos decimos cristianos y en nuestro corazón cedemos sin problemas a las pasiones que nos esclavizan. Cuántas veces predicamos una cosa y hacemos otra. Cuántas veces aparentamos ser buenos por fuera y guardamos rencores por dentro. Cuánta doblez tenemos en nuestro corazón... Es polvo que ensucia, ceniza que sofoca el fuego del amor.
Necesitamos limpiar el polvo que se deposita en el corazón. ¿Cómo hacerlo? Nos ayuda la sincera llamada de san Pablo en la segunda lectura: “¡Dejaos reconciliar con Dios!”. Pablo no lo sugiere, lo pide: «En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20). Nosotros habríamos dicho: “¡Reconciliaos con Dios!”. Pero no, usa el pasivo: Dejaos reconciliar. Porque la santidad no es asunto nuestro, sino es gracia. Porque nosotros solos no somos capaces de eliminar el polvo que ensucia nuestros corazones. Porque sólo Jesús, que conoce y ama nuestro corazón, puede sanarlo. La Cuaresma es tiempo de curación.
Entonces, ¿qué debemos hacer? En el camino hacia la Pascua podemos dar dos pasos: el primero, del polvo a la vida, de nuestra frágil humanidad a la humanidad de Jesús, que nos sana. Podemos ponernos delante del Crucifijo, quedarnos allí, mirar y repetir: “Jesús, tú me amas, transfórmame... Jesús, tú me amas, transfórmame...”. Y después de haber acogido su amor, después de haber llorado ante este amor, se da el segundo paso, para no volver a caer de la vida al polvo. Se va a recibir el perdón de Dios, en la confesión, porque allí el fuego del amor de Dios consume las cenizas de nuestro pecado. El abrazo del Padre en la confesión nos renueva por dentro, limpia nuestro corazón. Dejémonos reconciliar para vivir como hijos amados, como pecadores perdonados, como enfermos sanados, como caminantes acompañados. Dejémonos amar para amar. Dejémonos levantar para caminar hacia la meta, la Pascua. Tendremos la alegría de descubrir que Dios nos resucita de nuestras cenizas.
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CONTEMPLACIÒN:

Señor ayudame a recordar en esta cuaresma que debo despojarme   de toda falta que me alejen de Dios el :
egoísmos soberbia; el pecado,
entender y aceptar con humildad que soy  hija de Dios, reconocer  el  gran amor   que recibimos del  Padre.
   Ayudame para que, este siempre presente en mi conciencia cristiana,  la respuesta  de fidelidad a ese amor.
No permitas,que sea indiferente a la gracia que recibimos de tus enseñanzas y en el bautismo,  ser sal y luz, ante el mundo.
Realizar actos que marquen el bien siempre y que  mis comportamientos  jamás dañen el amor recibido por gran misericordia de Dios Padre.
Quiero sanar mis heridas que por error o pecado me han dañado,
quiero vivir el gozo de estar en Tu presencia, tomar mi cruz y seguirte.
Que asì sea
Perla

martes, 3 de marzo de 2020

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA



Hoy celebramos el Primer Domingo de Cuaresma

Este 1 de marzo la Iglesia celebra el primer domingo de Cuaresma. El Evangelio del día corresponde a la lectura de Mateo 4: 1-11, pasaje que narra el momento en que Jesús es tentado en el desierto.
A continuación puede leer el Evangelio y la Homilía del Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile), Felipe Bacarreza Rodríguez:
Evangelio del día (Mateo 4:1-11)


1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto,
2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.
3 Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»
4 Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.»
5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra;
6 y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.
7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.»
8 Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.»
9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo;
10 porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden.
11 Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»
12 Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.»
13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Deja ir a mi hijo para que me dé culto (Mt 4,1-11)
Semana I del Tiempo de Cuaresma - 1 de marzo de 2020

Hace cuatro días celebró la Iglesia el miércoles de ceniza, con el cual dio comienzo al período litúrgico de la Cuaresma que se prolonga durante cuarenta días hasta el Domingo de Resurrección. Al realizar el gesto de imponer las cenizas sobre nuestra cabeza el celebrante nos decía una de estas dos frases significativas: "Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás", o "Conviértete y cree en el Evangelio". Ambas son expresivas del sentido de la Cuaresma, que es un tiempo que debe dedicarse a la oración, al ayuno y privación de los placeres de esta tierra para mantener el espíritu atento a la voluntad de Dios sobre nosotros, y a la práctica de la caridad con los más necesitados y los que sufren.
Este domingo celebramos el I Domingo de Cuaresma. Ya sabemos que en cada uno de los tres ciclos se lee el Evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto. Mientras el Evangelio de Marcos es muy escueto y sólo transmite la noticia de que Jesús fue impulsado por el Espíritu al desierto y allí permaneció cuarenta días siendo tentado por Satanás, Mateo y Lucas, con pequeñas variantes, nos informan sobre el contenido de esas tentaciones y del modo cómo Jesús las rechazó.
En una cosa son coincidentes estos tres Evangelios: las tentaciones transcurrieron en el desierto donde Jesús permaneció cuarenta días. El Evangelio de hoy comienza recordando esta circunstancia: "Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre". Nos podemos preguntar: ¿Por qué en el desierto? ¿No puede ser tentado una persona, tal vez más fuertemente, en lugar poblado? ¿Y por qué precisamente cuarenta días?
Para los destinatarios del Evangelio, que se supone conocedores de la historia del pueblo de Israel tal como es referida en la Escritura santa, es clara la alusión al período de los cuarenta años que Israel peregrinó en el desierto después de salir de Egipto, antes de entrar en la tierra prometida. Ese paso por el desierto había sido anunciado cuando Dios mandó a Moisés a decir al Faraón: "Israel es mi hijo primogénito. Deja ir a mi hijo para que me dé culto" (Ex 4,22-23). Cuando pensamos en esa travesía de Israel por el desierto, recordamos también la serie de infidelidades del pueblo y las murmuraciones contra Moisés: "¿Acaso no había sepulturas en Egipto, para que nos hayas traído a morir en el desierto?... ¡Ojalá hubiéramos muerto a manos de Yahveh en la tierra de Egipto cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta hartarnos! Vosotros (Moisés y Aarón) nos habéis traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea" (Ex 14,11; 16,3). Estos son algunos de los ejemplos de la serie de rebeliones del pueblo. Moisés les advertía: "Yahveh ha oído vuestras murmuraciones contra él; pues ¿qué somos nosotros? No van contra nosotros vuestras murmuraciones, sino contra Yahveh" (Ex 16,8).
Siglos más tarde, comentando esos hechos, el profeta Oseas transmitía esta queja de Dios: "Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí" (Oseas 11,1-2). Ese hijo, que Dios reconoce como "su hijo primogénito", fue infiel a su Dios, tal como lo recordaba el Salmo de invitación al culto: "Durante cuarenta años aquella generación me asqueó, y dije: Son un pueblo de corazón torcido" (Sal 95,10). Ahora, en cambio, respecto de Jesús, el Padre declara: "Este es mi Hijo amado, en quien ma complazco" (Mt 3,17). E inmediatamente después de estas palabras, sigue el viaje de Jesús al desierto y las tentaciones. Allí Jesús, igual que ese otro hijo que fue Israel, pasará un tiempo de prueba en el desierto; pero él se comportará como un Hijo fiel a su Padre, reparando así la infidelidad de su pueblo.
Jesús, por mantener su fidelidad a la misión encomendada por su Padre, soportará el hambre renunciando a los placeres de esta vida, rechazará la tentación de la fama y la notoriedad y despreciará "todos los reinos de este mundo y su gloria". En cada una de estas tres tentaciones, Jesús rechaza al demonio con una frase de la Escritura, tomada del libro del Deuteronomio, es decir, de los discursos de Moisés durante la permanencia de Israel en el desierto.
Vale la pena memorizar cada una de esas frases y esgrimirlas como un arma poderosa contra las tentaciones de nuestro tiempo: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Deut 8,3); "No tentarás al Señor tu Dios" (Deut 6,16); "Al Señor tu Dios adorarás y sólo a él darás culto" (Deut 4,10). Así Jesús nos enseña con su propio ejemplo que la Escritura, siendo palabra que sale de la boca de Dios, nos permite mantener la vida eterna que él nos comunica y que el demonio con sus tentaciones quiere arruinar. El tiempo de Cuaresma nos invita a reproducir en nosotros el espíritu filial de Jesús, de manera que Dios, complacido, pueda decir respecto de nosotros: "Este es mi hijo amado".
Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile)

CONTEMPLACIÒN:
Vemos que satanás ayer con Jesùs y también hoy continúa
con su soberbia tentandonos.
Mientras recordamos en esta cuaresma los padecimientos del Señor por toda la humanidad, entrega a  Calvario cruel y Muerte de Cruz:
Hoy en el Congreso de la Nación; las almas abortistas
Aplaudieron de pie al Presidente el anuncio diciendo enviaría un proyecto de ley
que autorizara el aborto en este País y que era su promesa.
Nuevamente Comienza el debate de que por ley se podrá asesinar
a bebes  inocente, adjudicando nuevamente el derecho
de  la mujer a decidir sobre su cuerpo.
Pregunto ¿ y a esa personita inocente, que es un argentino le negamos vivir?.
 Nuevamente le pasamos por encima a la Constitución Nacional que
da las garantías y derechos y proteger la vida desde  la concepción hasta la muerte natural.
En un canal de noticias había un panel analizando el discurso las dos mujeres que estaban
les había parecido en algunos puntos no claros del presidente, cuando toco el análisis de tema aborto allí la reacción fue de halagos un poco más le levantan un altar al presidente.
Mi conciencia e intelecto reaccionaron con un gesto de pena por ellas y muchas otras, me decía ¿porque negar la vida de un bebé?
que es ternura, amor inocencia, ellas serían capaces de sacar un cuchillo y desmembrar una vida? 
Porque los
instrumentos quirúrgicos que se usan con ayuda de la mano de un hombre/mujer es para realizar un  acto criminal.
Se pondero y se lo merece al General Belgrano ¿creen ustedes que él estaría de acuerdo con que mueran argentinos?
Si él,  con su entrega y valor nos dio una Bandera y Patria, es porque merecemos vivir libres de todo mal, y la muerte que yo sepa no es un  bien: es  un mal.
Nos ponemos en las manos de la Santísima Virgen, Ella ayudará, al pueblo argentino que vive con convicciones, derechos,  valores espirituales, y honor que hemos  recibido y debemos defender porque estamos obligados a cumplir con deberes y derechos que recibimos,y están escritos en nuestra Constituciòn Nacional.
 Seguramente volveremos a la lucha para que esta Nación continúe en la luz de sus cimientos espirituales y nobles, los que fueron  legados de nuestros próceres.
Mis oídos y los de muchos compatriotas quieren escuchar," no más pobres," " no más violencia"
 y un gran “SI A LA VIDA”
Que así sea
Perla
Contemplación y testimonio:2 de Marzo 2020
Hoy miraba el programa periodístico de la tarde.
Es donde está el equipo de excelentes periodista programa; y único canal televisivo  que defienden la vida, y postura clara en contra del aborto.
Invitaron a una abogada que la he visto y conozco por su temática y gesticulación por creerse siempre dueña de la verdad,la invitaron por otro tema, y se metió a hablar del aborto les robo el programa con el tema en defensa del aborto,ella se  diferencia de las otras abortistas, por no llevar pañuelo verde .
Deplorable irrespetuosa hizo comparaciones ofensivas burlándose con ademanes para quienes estamos a favor de la vida, como buena abogada y astuta enfrentó a los periodista y a un constitucionalista invitado  comparando: quién valía más el niño  gestado por una "violaciòn"  o el gestado y por decisión ser abortado, hizo  ùso de una nueva chicana y nuevo argumento para dar golpe bajo.
El nuevo código penal que presentará el gobierno anterior contempla que si la madre violada decidia abortar le era permitido por la justicia fallo de la corte.

Yo si entendi a esta abogada  salió a los medios eligiendo el programa más visto y  el que está a favor de la vida. mostrándose, en dar  batalla a la legalización del aborto
con nuevas argumentaciones.
Diciendo" cual era de mayor valor el niño gestado por violación o el abortado por gestación no deseado"
realmente expresión de maldad, pura maldad.
Dijo que la Iglesia no debía meterse en temas institucionales,esta señora es otra argentina que no quiere reconocer la Constituciòn Nacional;
que desde que fue creada y con las reformas de 1994 defiende la vida desde la concepciòn hasta la muerte natural, 
 Argentina reconoce desde el principio: ser un estado con espiritualidad y su religión Católica Apostólica Romana,"Primera parte; Articulo 2 C.N" " asì lo declara nuestra Constitución": aceptando otros cultos, sin hacer diferencias de raza o religión, por ser una Naciòn cosmopolita.
 Los argentinos que no sienten nuestra nacionalidad   lo demuestran; al no respetar las leyes escritas en ella, pareciera que nacieron en un suelo que no les pertenece,al no querer cumplir sus normas las que no se pueden ser modificadas sin reforma y la mayoría de los argentinos no permitiremos reformas porque  ella,  encierra valores nobles, soberanos y èticos  que son "Verdad y Justicia".
No les hablo con soberbia y aunque esto que digo crean que lo es  les digo "no" porque los verdaderos argentinos respetamos las normas constitucionales basados en la justicia, ètica, paz y libertad, reconociendo 
la gracia que  Dios nos regalara que es la Patria  sus riquezas,y a nuestra Patrona la  Virgen.
Y en estos tiempos al Santo Padre Francisco que piden que venga y lo traicionan;
ofenden su investidura pareciera no saber que él es Pastor de toda la humanidad puente de luz y de  Paz para cada pueblo que visita; amado y respetado por todo el mundo.
Lamentablemente aquí son algunos argentinos compatriotas, los que no reconocen su valor humano y personal son los que lo ofenden.
El Santo Padre y el Evangelio en tiempo de cuaresma nos piden misericordia y perdón ,es tan grande mi dolor desde el domingo que sentí la necesidad de expresar esta injusticia.
 En oración  por discernimiento y amor a Dios, necesito hablar con la Verdad, defendiendo las almas de los inocentes que mueren a causa del aborto, y los que morirán en esta Naciòn
Al Papa de todos, le pido disculpas diciéndole que somos muchos  los argentinos que rezamos por él, y que lo amamos. Como mujer de fe y esperanza Glorifico a la Santísima Trinidad que iluminara a mi Patria desde que nació con nuestros Próceres,porque ellos firmaron leyes justas y de amor.
En esta cuaresma oramos, mientras esperamos con fe la Venida de nuestro Señor Jesucristo.
Que asì sea
Perla


domingo, 23 de febrero de 2020

SANTA MISA DEL SANTO PADRE FRANCISCO EN .BARI ITALIA

Papa Francisco SANTA MISA EN Bari por encuentro “Mediterráneo frontera de paz”

ACI PRENSA
7AM ARGENTINA- CHILE-PARAGUAY -BRASIL









HOMILÍA
El Papa Francisco presidió este domingo 23 de febrero una Misa junto a 58 obispos del Mediterráneo con ocasión del encuentro “Mediterráneo frontera de paz” organizado por la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) en la ciudad de Bari.
“Elijamos hoy el amor, aunque cueste, aunque vaya contra corriente. No nos dejemos condicionar por lo que piensan los demás, no nos conformemos con medias tintas. Acojamos el desafío de Jesús, el desafío de la caridad. Así seremos verdaderos cristianos y el mundo será más humano”, dijo el Papa.
A continuación, la homilía pronunciada por el Papa Francisco:
Jesús cita la antigua ley: «Ojo por ojo, diente por diente» (cf. Mt 5,38; Ex 21,24). Sabemos lo que significaba: a quien te quita algo, le quitarás lo mismo. En realidad, era un gran progreso, porque evitaba represalias peores: si alguien te ha hecho daño, le pagarás con la misma medida, no podrás hacerle algo peor. Que las controversias terminaran con un empate era ya un paso adelante. Sin embargo, Jesús va más allá, mucho más lejos: «Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia» (Mt 5,39). Pero, ¿cómo, Señor? Si alguien piensa mal de mí, si alguno me lastima, ¿no puedo pagarle con la misma moneda? “No”, dice Jesús. Nada de violencia, ninguna violencia.
Podríamos pensar que esta enseñanza de Jesús esconde una estrategia: al final, el malvado se dará por vencido. Pero no es este el motivo por el que Jesús pide que amemos incluso a los que nos hacen daño. Entonces, ¿cuál es la razón? Que el Padre, nuestro Padre, ama siempre a todos, aun cuando no es correspondido. Él «hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos» (v. 45). Y hoy, en la primera lectura, nos dice: «Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo» (Lv 19,2); en otras palabras: “Vivid como yo, buscad lo que yo busco”. Así lo hizo Jesús. No señaló con el dedo a los que lo condenaron injustamente y lo mataron de manera cruel, sino que les abrió los brazos en la cruz. Y perdonó a quienes lo crucificaron (cf. Lc 23,33-34).
Entonces, si queremos ser discípulos de Cristo, si queremos llamarnos cristianos, este es el camino. Amados por Dios, estamos llamados a amar; perdonados, a perdonar; tocados por el amor, a dar amor sin esperar a que comiencen los otros; salvados gratuitamente, a no buscar ningún beneficio en el bien que hacemos. Tú podrías decir: “¡Pero Jesús exagera! Incluso dice: «Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen» (Mt 5,44); habla así para llamar la atención, aunque tal vez en realidad no quiera decir eso”. En cambio, sí. Jesús aquí no usa paradojas, ni giros de palabras; es directo y claro. Cita la antigua ley y dice solemnemente: “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos”. Son palabras intencionadas, precisas.
Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen. Esta es la novedad cristiana. Es la diferencia cristiana. Rezar y amar: esto es lo que debemos hacer; y no sólo por los que nos aman, por los amigos, por nuestra gente. Porque el amor de Jesús no conoce límites ni barreras. El Señor nos pide la valentía de un amor sin cálculos. Porque la medida de Jesús es el amor sin medida. ¡Cuántas veces hemos descuidado lo que nos pide, actuando como todos los demás! Sin embargo, el mandamiento del amor no es una simple provocación, sino es el espíritu del Evangelio. Sobre el amor hacia todos no aceptamos excusas, no predicamos una cómoda prudencia. El Señor no fue prudente, no hizo concesiones, nos pide el extremismo de la caridad. Este es el único extremismo cristiano: el del amor.
Amad a vuestros enemigos. Nos haría bien repetirnos a nosotros mismos estas palabras y aplicarlas a las personas que nos tratan mal, que nos molestan, que nos cuesta aceptar, que nos quitan la serenidad. Amad a vuestros enemigos. Nos haría bien preguntarnos también: “¿Qué me preocupa en la vida: mis enemigos, quien me aborrece, o amar?”. No te preocupes de la maldad de los demás, o del que piensa mal de ti. En cambio, comienza a transformar tu corazón por amor a Jesús. Porque quien ama a Dios no tiene enemigos en el corazón. El culto a Dios es lo opuesto a la cultura del odio. Y la cultura del odio se combate enfrentando el culto a la lamentación. ¡Cuántas veces nos quejamos por lo que no recibimos, por lo que está mal! Jesús sabe que muchas cosas están mal, que siempre habrá alguien que no nos quiera, e incluso alguien que nos perseguirá. Pero nos pide sólo que recemos y amemos. Esta es la revolución de Jesús, la más grande de la historia: la que pasa del odio al amor por el enemigo, del culto a la lamentación a la cultura del don. ¡Si pertenecemos a Jesús, este es el camino!
Sin embargo, podrías objetar: “Sí, comprendo la grandeza del ideal, pero la vida es otra cosa. Si amo y perdono, no sobrevivo en este mundo, donde prevalece la lógica de la fuerza y donde parece que todos piensan sólo en sí mismos”. Pero, entonces, ¿la lógica de Jesús es un fracaso? A los ojos del mundo Él es un perdedor, pero a los ojos de Dios es un ganador. En la segunda lectura, san Pablo nos recordaba: «Que nadie se engañe [...]. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios» (1 Co 3,18-19). Dios ve más allá. Él sabe cómo ganar. Sabe que el mal sólo se puede vencer con el bien. Nos salvó así: no con la espada, sino con la cruz. Amar y perdonar es vivir como ganadores. En cambio, perderíamos si defendiéramos la fe con la fuerza. El Señor también nos repetiría a nosotros las palabras que dijo a Pedro en Getsemaní: «Mete la espada en la vaina» (Jn 18,11). En los Getsemaní de hoy, en nuestro mundo indiferente e injusto, donde parecería que se asiste a la agonía de la esperanza, el cristiano no puede comportarse como aquellos discípulos, que primero tomaron la espada y luego huyeron. No, la solución no es desenvainar la espada contra alguien, ni tampoco huir de los tiempos que nos toca vivir. La única solución es el camino de Jesús: el amor activo, el amor humilde, el amor «hasta el extremo» (Jn 13,1).
Queridos hermanos y hermanas: Hoy Jesús, con su amor sin límites, levanta el estandarte de nuestra humanidad. Podríamos preguntarnos, al fin de cuentas: “Y nosotros, ¿lo lograremos?”. Si la meta fuera imposible, el Señor no nos hubiera pedido que la alcanzáramos. Pero, solos es difícil; es una gracia que debemos implorar. Se necesita pedir a Dios la fuerza para amar, decirle: “Señor, ayúdame a amar, enséñame a perdonar. Solo no puedo hacerlo, te necesito”. Y también pedirle la gracia de ver a los demás no como obstáculos y complicaciones, sino como hermanos y hermanas a quienes amar. Con mucha frecuencia le pedimos ayuda y gracias para nosotros mismos, pero qué poco le imploramos para que sepamos amar. No le rogamos lo suficiente para aprender a vivir el espíritu del Evangelio, para ser cristianos de verdad. Sin embargo, «a la tarde te examinarán en el amor» (S. JUAN DE LA CRUZ, Dichos de luz y de amor, 60). Elijamos hoy el amor, aunque cueste, aunque vaya contra corriente. No nos dejemos condicionar por lo que piensan los demás, no nos conformemos con medias tintas. Acojamos el desafío de Jesús, el desafío de la caridad. Así seremos verdaderos cristianos y el mundo será más humano.
CONTEMPLACIÓN:
PARECE DIFÍCIL PARA MUCHOS EN ESTOS TIEMPOS;PERO UN CORAZÓN
HUMILDE Y VERDADERAMENTE ENTREGADO AL SEÑOR
PUEDE LOGRAR LO QUE EL PAPA NOS PIDE.
AMAR A NUESTROS ENEMIGOS, CONSTRUIR LA REVOLUCIÒN DEL AMOR Y 
AMAR HASTA QUE DUELA.
PIDAMOS AL SEÑOR NOS AYUDE Y LO LOGRAREMOS.
" No le rogamos lo suficiente para aprender a vivir el espíritu del Evangelio, para ser cristianos de verdad. Sin embargo, «a la tarde te examinarán en el amor» (S. JUAN DE LA CRUZ, Dichos de luz y de amor, 60). Elijamos hoy el amor, aunque cueste, aunque vaya contra corriente. No nos dejemos condicionar por lo que piensan los demás, no nos conformemos con medias tintas. Acojamos el desafío de Jesús, el desafío de la caridad. Así seremos verdaderos cristianos y el mundo será más humano."



El Papa Francisco venera las reliquias de San Nicolás en Bari en julio de 2018. Foto: Vatican Media




El Papa Francisco visitará por segunda ocasión la ciudad italiana de Bari el próximo 23 de febrero, con motivo del encuentro de reflexión y espiritualidad titulado “Mediterráneo frontera de paz” que organiza la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).
Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede este 21 de enero, el Pontífice viajará a Bari en helicóptero a las 7:00 a.m. (hora local) desde el helipuerto del Vaticano y aterrizará en la plaza “Cristóbal Colón” de Bari alrededor de las 8:15 a.m.
A su llegada a la capital de la Región Puglia, el Papa será recibido por el Arzobispo de Bari-Bitonto, Mons. Francesco Cacucci, junto a algunas autoridades civiles.
El Santo Padre se trasladará en coche a la Basílica de San Nicolás para reunirse con los obispos del Mediterráneo a las 8:30 a.m. y pronunciar un discurso.
Entre las personalidades que intervendrán en este encuentro se encontrarán el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), Cardenal Gualtiero Bassetti; el Arzobispo de Vrh Bosnia y presidente de la Conferencia Episcopal de Bosnia y Herzegovina, Cardenal Vinko Puljić; el Administrador Apostólico "sede vacante" del Patriarcado Latino de Jerusalén, Mons. Pierbattista Pizzaballa; y el Arzobispo de Argel (Argelia) y presidente de la Conferencia Episcopal Regional del Norte de África (CERNA), Mons. Paul Desfarges.
Tras los discursos, el Papa Francisco saludará a los obispos y bajará a la cripta de la basílica para venerar las reliquias de San Nicolás y saludar a la comunidad de padres dominicos.
Luego, el Pontífice saludará a las personas que estarán afuera de la basílica y, al finalizar, se trasladará en coche al Corso Vittorio Emanuele II para celebrar una Misa a las 10:45 a.m.
Al término de la Celebración Eucarística, el Santo Padre dirigirá el rezo del Ángelus y luego irá en coche a la plaza “Cristóbal Colón” desde donde regresará a Roma.
La llegada del Papa al helipuerto del Vaticano está prevista a las 1:45 p.m.  

Primera visita a Bari

La primera visita del Papa Francisco a Bari fue el 7 de julio de 2018, donde se reunió con los patriarcas y líderes de las principales Iglesias Orientales para rezar juntos por la paz en Oriente Medio y estrechar los lazos ecuménicos.
Ese día el Santo Padre llamó a combatir la indiferencia ante los cristianos perseguidos, asesinados y expulsados de sus tierras en Oriente Medio. Dijo que es una indiferencia homicida, que mata.
“Nosotros queremos ser una voz que combate el homicidio de la indiferencia. Queremos dar voz a quien no tiene voz, a quien sólo puede tragarse las lágrimas, porque Oriente Medio hoy llora, sufre y calla, mientras otros lo pisotean en busca de poder y riquezas”, advirtió el Papa.
Imagen perteneciente a mi papi juan
Devoto del santo, nos enseñó a rezarle.
Es el Santo patrono de la Provincia de la Rioja.
Papa Nacio en chilecito provincia de la Rioja.
Con fe le pedimos hoy a San Nicolas de Bari para que desde el cielo
ore con nosotros;
ayude al Santo Padre Francisco y se haga en medio oriente la Paz
tan deseada por Milagro de Dios.
Muchos hombres con poder de  Medio Oriente, tienen conocimiento
de la historia pasada y los tiempos que deben venir.
a ellos les llegue la oraciòn y cumplan obedeciendo a Dios
Padre de toda la humanidad.
Que asì sea
Perla